Mis amigos los cuentos

Los cuentos son un recurso maravilloso para la comunicación con los más pequeños...
¿Por qué no los convertimos en un momento mágico?
Nos desplazaremos a un lugar encantado donde los castillos, la corte, los caballeros, las princesas, los reyes, las reinas y los dragones serán los protagonistas de esta aventura,
¿Quieres acompañarnos en este proyecto?

domingo, 22 de febrero de 2015

PILOCHA

Había una vez un bosque. En el bosque un árbol, y en el árbol una rama, una rama... que no quería ser rama. Un día de tormenta se partió la rama.

-¡Yupi, estoy libre! Ahora podré jugar, correr y saltar como una niña.
- Qué tonterías dices - murmuró un gusanito - ¡Cómo vas a ser como una niña si no tienes cabeza!
- Ya sé, me pondré una sandía! - gritó - ¡Soy una niña, soy una niña!
- ¡Tonterías, las niñas tienen dos piernas y dos brazos! - dijo una lagartija que pasaba por allí.
- Ya sé, me pondré dos palos y unas ramas que terminen en palitos para tener manos.
Se los ató y gritó: ¡Soy una niña, soy una niña!
- ¡Tú no eres una niña!, no tienes ojos, ni boca, ni nariz, ni pelo - dijo un pájaro que estaba cerca.

- ¡Soy una niña, soy una niña!

- ¡Cuántas cosas!, buscaré una zanahoria para la nariz, dos castañas para los ojos, dos cáscaras de naranja para las orejas, un poco de hierba para el pelo y me haré la boca en la sandía.
- ¡Yupi soy una niña!, ¡Soy una niña!
- Croa, croa, croa, ¡qué tonterías!, eres un palo con una sandía; las niñas tienen cerebro, tripa, lengua y de todo.
La rama pensó que nunca sería niña y se puso a llorar y llorar.
-¡Soy una niña, soy una niña!
Los animales del bosque al verla tan triste llamaron a una estrella que concedía deseos.
- ¿Puedes ayudar a esta rama que quiere ser niña?
- Sí, pero antes tenéis que ponerle un nombre.
- Conozco un cuento de un muñeco que se llama Pinocho - dijo la rana.
- ¡Qué nombre tan bonito... PILOCHA, PILOCHA, PILOCHA! Exclamó la tortuga que era un poco sorda.
La estrella la convirtió en niña. Cuando la rama vio que tenía brazos, piernas, tripa y de todo se puso a saltar y cantar de alegría: ¡Soy una niña, soy una niña!
Tanto saltó y bailó que...
- ¡Ay, ay, ay! Me muero, me muero, me duele mucho la tripa.
- Croa, croa, croa, no te mueres, sólo tienes que comer; te duele la tripa porque no has comido - dijo la rana.
Pilocha cogió fresas y se las comió: -¡Humm... qué ricas!
-¡Ay, ay, ay! me muero, mi tripa, mi culito, me duele, me duele, me duele.
- Croa, croa, croa, ¡Qué te vas a morir! Las niñas después de comer tienen que hacer caca.
Pilocha hizo caca y como estaba tan cansada, ¡Plaff! se sentó encima.
- ¡Qué mal huele, nadie va a querer ser amigo mío con este olor!
- Croa, croa, croa, sólo tienes que lavarte.
Pilocha se lavó. Estaba muy contenta porque creía que había aprendido todas las cosas que hacían las niñas. Pero...
- ¡Ay, ay, ay, me muero, se me cierran los ojos, me caigo al suelo!
- Croa, croa, croa, ¡Qué te vas a morir! Sólo tienes sueño; las niñas por la noche tienen que dormir para poder soñar.
Pilocha cerró los ojos y se durmió. Entonces sintió las manos de su mamá que la despertaba.

La Bruja Marisa no tiene sonrisa




Este cuento es de cosecha propia, y se podría incluir en la categoría de los cuentos emocionales. Espero que lo disfrutéis. He adjuntado una imagen de las marionetas que elaboré para la representación del mismo. A los niños de E.I. les encantó.

 

 LA BRUJA MARISA NO TIENE SONRISA


La Bruja Marisa no tiene sonrisa

Tenemos que ayudarla, ¡deprisa, deprisa!



La Bruja Marisa muy sola estaba

Porque no tenía amigos,

Ni nadie que la mimaba



Los niños tenían miedo de ella,

Quizás porque ella no fuera la más bella.



Su corazón estaba triste, muy triste,

Quizás porque nadie, ni niños ni mayores,

Le contaban ningún chiste.



Un día cualquiera, por el bosque paseaba,

Con los hombros caídos y la cabeza agachada.

-¡Socorro, socorro!-, exclamó una dulce vocecita,

Corriendo deprisa, la Bruja Marisa,

Llegó a donde estaba la pequeña Carmencita.



Al ver a la Bruja, asustóse la pequeña,

Que atrapada se hallaba bajo un tronco de leña.

-“Abracadabra, pata de cabra

Bada dadaba dibidi dibu”-

Hasta el cielo se elevó el tronco de leña

Para liberar la pierna de la pequeña.



Carmencita, agradecida, esbozó una sonrisilla,

Mientras que a la Bruja Marisa se le escapó una lagrimilla.



-¿Por qué estás triste, Bruja buena?

Si me has ayudado a liberar mi pierna-.



La Bruja Marisa agachó la cabeza

-no sé reír-, susurró con torpeza

-los niños tienen miedo de mí,

Hace mucho tiempo, eso descubrí.



-¿Cómo te llamas, brujita sin sonrisa?-

Pero hace tanto tiempo que nadie la llamaba,

Que ni siquiera de su propio nombre se acordaba.

-Ah, ya sé, creo que me llamo Marisa-,

Y añadió nuevamente con la cabeza agachada,

-la Bruja que no tiene sonrisa-.



-Pues yo soy Carmencita,

Y me he perdido en el bosque

Llevando una cesta al porche

de la casa de Caperucita.



La Bruja Marisa las cejas atenta levantó,

Pues quizás no tuviera sonrisa,

Pero sabía hacer magia muy deprisa.



De su bolso roto y viejo

Sacó una bola de cristal y un librejo,

La bola era brillante,

El librejo era gigante.



-“Abracadabra, pata de cabra

Bada dadaba dibidi dibu”

Muestra a la niña perdida

el camino que ella decida-.



-A casa de Caperucita-,

Exclamó Carmencita.

En la bola brillante de cristal,

Apareció un mapa diagonal

Que el camino mostraba

Para ir en escoba.



Así fue como la Bruja Marisa

Llevó en su escoba a Carmencita,

Para ir a casa de Caperucita,

Mientras que la pequeña, esbozaba una sonrisa.



-Ya hemos llegado,

El viaje se ha acabado-,

Exclamó la Bruja Marisa,

Que aún no tenía sonrisa.



-Gracias por ayudarme-, dijo Carmencita.

-Espero que pronto encuentres tu sonrisa-,

Le susurró a la Bruja Marisa

Y entonces con fuerza a la bruja abrazó,

Mientras que una lágrima se le escapó.



Una ráfaga de viento su pelo alborotó,

Trajo algo consigo

Que en la cara de la bruja se posó.



¡Era una sonrisa!, para la bruja Marisa,

Que desde ese día

ya no tenía triste el corazón,

Porque descubrió la amistad y el amor,

Y decidió ser bella como una flor.

THE FOX AND THE CROW

A Fox once saw a Crow fly off with a piece of cheese in its beak and settle on a branch of a tree.
"That's for me, as I am a Fox," said Master Reynard, and he walked up to the foot of the tree.
"Good day, Mistress Crow," he cried. "How well you are looking today: how glossy your feathers; how bright your eye. I feel sure your voice must surpass that of other birds, just as your figure does; let me hear but one song from you that I may greet you as the Queen of Birds."

The Crow lifted up her head and began to caw her best, but the moment she opened her mouth the piece of cheese fell to the ground, only to be snapped up by Master Fox.
"That will do," said he. "That was all I wanted. In exchange for your cheese I will give you a piece of advice for the future: "Do not trust flatterers."


 

Goldilocks and the three bears (Traducción)

Goldilocks :)

Once upon a time there was a little girl. Her name was Goldilocks. She had golden hair.
-Había una vez una pequeña niña. Su nombre era Ricitos de Oro. Tenía cabello dorado.

One day Goldilocks was walking in the forest. She saw a house and knocked on the door. She went inside. Nobody was there.
-Un día Ricitos de Oro se encontraba caminando por el bosque. Vio una casa y golpeó en la puerta. Entró. No había nadie allí.

Goldilocks saw three bowls on the table. She was hungry.
-Ricitos de Oro vio tres tazones sobre la mesa. Tenía hambre.

"This porridge is too hot!" "This porridge is too cold!" "This porridge is just right!" Goldilocks ate all the porridge.
-"¡Esta leche con miel está muy caliente!" "¡Esta leche con miel está muy fría!" "¡Esta leche con miel está bien!" Ricitos de Oro comió toda la leche con miel.

Goldilocks was tired now. "This chair is too big!" "This chair is too big, too!" "This chair is just right!" But the chair broke!
-Ahora Ricitos de Oro estaba cansada. "¡Esta silla es muy grande!" "¡Esta silla también es muy grande!" "¡Esta silla está bien!" ¡Pero la silla se rompió!

Goldilocks was very tired. She went upstairs. "This bed is too hard!" "This bed is too soft!" "This bed is just right!"
-Ricitos de Oro estaba muy cansada. Fue al piso de arriba. "¡Esta cama es muy dura!" "¡Esta cama es muy blanda!" "¡Esta cama es perfecta!

Soon, the bears came home.
-Al rato, los osos regresaron a su hogar.

"Someone's been eating my porridge!” Said Daddy Bear.
-"¡Alguien se ha comido mi leche con miel!" Dijo Papá Oso.
"Someone's been eating my porridge!” Said Mummy Bear.
"¡Alguien se ha comido mi leche con miel!" Dijo Mamá Osa.
"Someone's been eating my porridge – and it's all gone! Said Baby Bear.
 "¡Alguien se ha comido mi leche con miel – y se la acabó toda!" Dijo Bebé Oso.

"Someone's been sitting on my chair!” Said Daddy Bear. "Someone's been sitting on my chair!” Said Mummy Bear.
-"¡Alguien se ha sentado en mi silla!" Dijo Papá Oso. "¡Alguien se ha sentado en mi silla!" Dijo Mamá Osa.
"Someone's been sitting on my chair – and it's broken”! Said Baby Bear.
-"¡Alguien se ha sentado en mi silla – y está rota!” Dijo Bebé Oso.

"Someone's been sleeping in my bed!” Said Daddy Bear. "Someone's been sleeping in my bed!" Said Mummy Bear.
-"¡Alguien ha dormido en mi cama!" Dijo Papá Oso. "¡Alguien ha dormido en mi cama!", Dijo Mamá Osa.
"Someone's been sleeping in my bed – and she's still there!” Said Baby Bear.
-“¡Alguien ha dormido en mi cama – y todavía está allí!” Dijo Bebé Oso.

Goldenlocks woke up, saw the three bears and said: “Help!”. She ran downstairs and into the forest. She never came back again
-Ricitos de Oro se despertó, vio a los tres osos y gritó: “¡Auxilio!”. Corrió rápidamente por las escaleras y se fue al bosque. Nunca más volvió